“Este tipo de cosas me suceden todos los días”: así se construye la islamofobia

Vanesa Martín, coordinadora de Empoweryouth, reflexiona en el medio Noticias Positivas, a partir de su experiencia acompañando a jóvenes musulmanes en el proyecto. Recogemos aquí algunas claves para entender cómo se ha construido la percepción islamófoba en nuestra sociedad.

¿Cómo se genera una percepción? ¿Cómo nace un estereotipo? 

Podríamos marcar como hito los atentados a las Torres Gemelas en Nueva York en septiembre 2001. Desde entonces, se empieza a relacionar la imagen de la personas musulmanas con el terrorismo. La maquinaria propagandística y cultural de occidente es rápida y efectiva

Nadie puede ignorar su poder, y muy pocos logran romper el discurso dominante para darle la vuelta y acercarse a la verdad. 

Violencias cotidianas que pasan desapercibidas

“Esta misma mañana subí a un autobús urbano y caminé hasta la zona trasera. Una mujer estaba sentada junto a la ventana, y tomé asiento en el espacio libre a su lado. En seguida giró violentamente la cabeza, me recorrió con la mirada hasta llegar al hijab. Entonces, con gesto serio, se levantó y se fue a la parte delantera. Este tipo de cosas me suceden todos los días”, cuenta una de las participantes del proyecto Empoweryouth.

Este testimonio refleja lo que Vanesa Martín observa en su trabajo y comparte en Noticias Positivas: las violencias cotidianas que sufre la juventud musulmana. Violencias que no siempre aparecen en los titulares, pero que marcan la vida diaria de quienes las padecen.

El “otro” es el enemigo

Para comprender estas experiencias, es necesario mirar atrás. El 11 de septiembre de 2001 el mundo no solo observó la destrucción de las Torres Gemelas, sino también la activación de una maquinaria de construcción de un nuevo enemigo común para Occidente. El terrorismo islámico pasó a ocupar el lugar que la amenaza comunista había dejado vacío tras la caída del Muro de Berlín.

Desde entonces, la figura de la persona musulmana se transformó en la encarnación de una amenaza existencial. Los atentados posteriores en Madrid y Londres consolidaron esta narrativa, normalizando una asociación tan peligrosa como falsa: identificar automáticamente a cualquier persona musulmana con el terrorismo.

Las historias de odio en la cultura

Este proceso no fue accidental. Fue el resultado de políticas conscientes que necesitaban justificar intervenciones militares y medidas de seguridad cada vez más restrictivas. Como explica Naomi Klein en La doctrina del shock, los desastres colectivos son utilizados para imponer políticas impopulares.

La propaganda cultural también jugó su papel. Películas como Argo (Oscar a mejor película en 2013) mostraban a personas árabes sin diálogo, gritando con armas, mientras los agentes de la CIA aparecían como héroes. Esta representación homogénea y estereotipada se repite en gran parte de la producción cinematográfica estadounidense, reforzando la percepción islamófoba.

Empoweryouth: encontrar el camino de regreso

Frente a este panorama, Empoweryouth surge como un proyecto para luchar contra la islamofobia. A través de procesos de convivencia y aprendizaje conjunto con la juventud musulmana, nos hace conscientes de los niveles de violencia y de la visión reduccionista que pesa sobre estos y estas jóvenes.

No es fácil imaginar que alguien se levante con violencia de tu lado en el autobús, que te grite en la calle o que te golpee sin motivo. Pero esa es la realidad que enfrentan muchos jóvenes musulmanes en España.

Por eso, más allá de ver lo que ocurre en la superficie, necesitamos entender cómo hemos llegado hasta aquí. Solo de esa manera podremos encontrar el camino de regreso: hacia una sociedad que no construya enemigos, sino que reconozca la dignidad compartida.

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